Acababa de compartir el post de Martín Pérez donde hablaba de Sergio Aisenstein sin terminar de leerlo y allí me entero que había fallecido y no lo pude creer, o sí.

Sabía de su estado, habíamos hablado mucho últimamente y no podía ir a visitarlo por la pandemia y luego por un dolor que me aquejaba, pero estaba pendiente.

Me reencontré con él luego de leer su libro, Freakenstein que me apasionó. Estaba escribiendo un nuevo libro, tenía muchos proyectos. Volver a abrir Nave Jungla (ya lo tenía todo pensaba y estaba efectivamente trabajando en eso), seguir haciendo su programa de radio y también intentamos hacer hace poco un programa juntos para lo que fuimos el año pasado a 93.7 Nacional Rock donde ni le dieron bola (por más que hoy hayan twiteado su pesar).

Reencontrarme con él hace pocos años fue un placer. Porque era una buena persona, si: BUENA PERSONA. Buen amigo. Un optimista irremediable en sus ganas de salir de su enfermedad.

Que momento de mierda, no Sergio?, decíamos.

Si... es un momento de mierda. Porque se fué.